viernes, 31 de diciembre de 2010

FIN DE AÑO

ADIÓS AL 2010
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Terminamos un año 2010 muy fructífero para "Cuadernos de Encinacorba". Tal como señalamos en la foto superior, nuestro blog y nuestras actividades culturales han ido cumpliendose, inexorablemente, sin que esta asociación haya recibido ni un céntimo de euro de ninguna institución pública ni privada. Somos orgullosamente independientes y así vamos a continuar. Esperamos un año nuevo mejor para nuestra villa y que la pronta recuperación de nuestro patrimonio sea efectiva en el año que comienza. 2011 será un año de elecciones y en ellas se verá si el actual Ayuntamiento ha acertado o no en su gestión.
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POR NUESTRA PARTE DESEAROS LO MEJOR A CADA UNO DE LOS LECTORES Y EN PARTICULAR: SALUD, PAZ Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
FELIZ 2011

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cuadenos 76 Diversas fotografías.

Logotipo de una peña de Encinacorba.
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Fotografía, también congelda en el tiempo.
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Frente a la Subdelegación del Gobierno.
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Fuente helada, en diciembre.
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Cuadernos 76 Carae

CARAE
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Por Chusé María Cebrián Muñoz
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Próximamente
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Cuadernos 76 Composiciones con la Virgen del Mar

Virgen del Mar en el fruto de la encina.
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La Virgen del Mar en un carámbano de hielo.
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Carámbanos de hielo en diciembre.
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domingo, 26 de diciembre de 2010

Cuadenos 76 Léxico de Alcaine por Manuel Tomeo

LÉXICO DE ALCAINE (Por Manuel Tomeo Lerín “el Sebastián”): (A) abragonar, aclocarse, a cotanas, aguareda, ahitar o ahitarse, ajestar o ajestero, alaiquero, alestin, alfardacho, algados, algarias, alicaicas, alijez, aljecera, aljez, aljezón, allondero, allondo, almadraque, alpada, aluciar, amagadico, amochar, amochinada, amprar, amueles, ancones, aneblau, antiparras, aperriau, arandos, arguellau, arnal, arraclau, arretar, asoven. (B) balloquero, bambollas, bandiar, balagoste, baratero, bardino, barrastreras, barrastro, baste, bergante, bisca, bislay (o de), bochinga, boira, bolligar, bollo, boqui, borbuz, borras, boto, breballo, bresca, brevas, brisa, brozas, bufa. (C) cacinal, cado, cajustes, calibo, callizo, cambra, canalocho, cantaladas, cañicero, caponera, carambullar, cariñar, carracla, carramanchones, cascallo, castañetas, cascarillas, cascarrón, cascudo, cataplasmero, cavalillo, ceneguero, cercillos, cetrín, ciribique, ciringoncias, clapido, coda, corcobaño, corcarse, correoso, corrinche, corro, coscaranas, cosica, cotejiar, cuca, cucharetas, cuesco, cuspillo. (CH) chabisque, chafardero, chambusquina, chaminera, chancau, chancero, chaparrazo, chaparro, chapurquiar, chatuelas, chemecar, chicharrina, chicharra, chichorrina, chileta, chirigallo, chiringada, chispo, chisquero, chorritón, chumar, chumarral, chura. (D) descarau, desjuñir, desustanciau, dorondón, durullón. (E) empandullo, empentón, empingorotau, emponcigau, encañamonau, enchotarse, encorrer, enreligau, enrolletar, enruna, ensovinar, entiparrau, es tu que, esbarrar, escachar, escagazar, escaldau, escampar, escamocho, escarramar, escarruzo, escarzar, escomer, escopetiau (o salir), escorquitar, escorrentida, escuajiringau, escullar, esgalinchau, escupiñeta, esmanconau, esmirriau, esmochar, esmortillidos, espampurriau, espantajo, espanzurracatre, espechorrau, espentolau, esperigiliada, espestillau o espestillar, espilreque, estozolarse, estrepuñar, estripaterrones, estronchinau, es-tu-que, esventar. (F) faja, fajo, falaguera, falcino, faragotes, farandolas, farandulero, farnaca, farria, fascar, ferrete, fiteral de sol, foñarse, forcate, forciar, forigar, fosco, fotoña, foyeta, foyetada, fuerte, furo. (G) gaire, galarcho, galindo, galipandia, galuchada, gallufa, garfos, garras, gigillo, greñas, guarán, güeltas, guilinchón, guincha, guito, gusanera. (H) higotero, higuera, hurón. (I) ila, ilada, irache. (J) jaquetona, jarro, jautedades, jauto, jodido, juada, jubo, juñida, juñir, justillo. (L) lambreño, laminaculos, laminero, lapo, leras, levada, lisiau, lisonjero, lorzas. (M) malfurriar, mantarra, mantarrón, maraño, mardano, marrotear, mascarar, masiau, matacabras, matacán, medalla, mequerros, mojinge, molla, molsudo/a, morcacho, morriales, morrigalgo, mueso, murciágalo. (N) niquitoso, no pa tu que. (Ñ) ñoño/a. (O) olivado, olivas, oliveras. (P) pabilón, pachuchada, pampurrias, pandurga, paniquesa, pansa, papotes, parejo, pasata, pedricadera, pedricar, pegullo, pelifustrán, penco, petines, petoste, pezcuño, pezolada, picasarna, pichina, pijaito, pincho, pinganetas, pinta, piquera, pispajo, pispotero, pitañar, pitarral, pito, pocho, poligana, pontillón, porgadero, presa, presco, presquera, preto, puerca, punzas, purna. (Q) quemisio, quera, quiento va/viene, quirvazas. (R) raclas, rader, rafe, rampa, ranglija, rasa, rebullar, recalderina, recau, refinadera, regalar, regirar, reguero, remeger, remeges, resandiós, respingar, respuleros, resura, revelderol, revisalsero, riedo, rocero, rochero, rodeta, rolde, romancero, ronciar, rosada, rosigar, rigiar, rumiento, rusiente. (S) sandicana, sangrimís, segalla, sobatir, somarro, somordón, sopapo. (T) tafarrina, talarada, talufro, tarallanas, tarranclo, tarria, tarquín, tastarrazo, tastarro, tazarrón, tibar, tió/tiá, tirintainas, tirria, titadas, tongada, tomada, tomizos, toquiñar, tornallo, torretón, torzoniar, tozolón, tozudo, tracaletas, trampantojo, trapacero, trompa, tropiezo, trubio, trujo, tufarretas, tuputuntún (o al tuputuntún), tuturío. (V) valdau, volada. (Z) zaforas, zaica, zalamero, zaliada, zamarrazo, zanquilimanquil, zapiña, zaragata, zarapolleras, zaraporas, zarrios, zopenco, zurrumbrina, zurrupio, zurute, zutillo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Cuadernos 76 LAGASCA, BOTÁNICO AGRÍCOLA

Ángeles barrocos en la peana de la Virgen del Mar.
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LAGASCA, BOTÁNICO AGRÍCOLA (1)
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R. Téllez Molina
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Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias, Madrid
(Recibido el 1 de octubre de 1976)
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Resumen. El autor comenta algunos aspectos de la obra de LAGASCA relacionadas con la investigación agrícola, en especial sus trabajos sobre trigos españoles.
Summary. Some aspects of the work of LAGASCA related with his agricultural researches are commented, specially those devoted to Spanish wheats.

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La tardía incorporación de los botánicos españoles a las corrientes que ya prevalecían en Europa desde hacía casi medio siglo fue, sin duda, un acicate para LAGASCA, tanto en su propia formación como en el entusiasmo que puso en su labor científica. Por ejemplo, todavía a principios del siglo XIX se carecía hasta del más sencillo catálogo sistemático linneano de las plantas cultivadas en España. Y esto era previo a cualquier intento de mejora o progreso en la producción.
Muy pronto en su vida, en 1805, a los 29 años de edad, LAGASCA publicó un artículo (2) donde describía un Triticum aragonense, de grano vestido y que, careciendo de mayor información, resulta hoy imposible situar certeramente en el género Triticum L.
Terminada la guerra de la Independencia, incorporado LAGASCA al Jardín Botánico de Madrid, y nombrado profesor y director del mismo, dio un impulso verdaderamente notable al estudio de las plantas de interés económico. En concreto en el año 1815 redactó y difundió por todas las provincias (sic) españolas un opúsculo estimulando a médicos, farmacéuticos, sacerdotes, alcaldes y público en general a recolectar variedades de trigo y enviarlas al Jardín Botánico de Madrid: este fue el comienzo de la Ceres Hispánica, uno de los más ilusionados trabajos, junto con la Flora Española.
Varios colegas de LAGASCA le ayudaron en la elaboración de la Ceres Hispánica: CLEMENTE, ARIAS, RODRÍGUEZ y otros. De ellos, el más importante y cercano colaborador fue el primero, pero, sin duda, LAGASCA fue el mentor de todos ellos.
Publicó en 1816 Genera et Specie Plantarum quae aut novae sunt aut non recte cognoscuntur donde ya estudió el género Triticum en su conjunto. Se apoyó en LINNEO y aceptó los caracteres diferenciales que éste había establecido para las especies, y asimismo aceptó algunas de las que los inmediatos seguidores de LINNEO habían agregado. Este sistema de especies, para el trigo, resultó muy descriptivo y completo. Sin embargo, al estudiar los trigos de España, y siempre fiel a la sistemática linneana, LAGASCA se encontró obligado a crear ocho nuevas especies que aparecen en las publicaciones citadas anteriormente.
CLEMENTE seguía de cerca, científicamente, a LAGASCA; en 1818 publicó un apéndice, en la edición que hizo la Sociedad Económica Matritense de la Agricultura General de Alonso de Herrera, en que revisaba la sistemática de los trigos cultivados. En este apéndice deja de lado dos de las especies creadas por LAGASCA (T. aragonense Lag. (1805) y T. spinulosum Lag. (1816)), tal vez por no ser trigos cultivados, pero recoge todas las demás y agrega seis nuevas, identificadas entre el material acumulado para la Ceres Hispánica. De todas ellas se conservan pliegos debidamente rotulados en el Jardín Botánico de Madrid.
La proliferación de especies de trigos cultivados siempre era debida a la fidelidad con que ambos botánicos seguían las definiciones linneanas. Atribuían rango específico a la ausencia/presencia y al color de las barbas, y a la ausencia/presencia de vellosidad, y al color de las glumas, aplicando esto especialmente a los trigos duros que, lógicamente, LINNEO no tuvo oportunidad de observar, pero que LAGASCA y CLEMENTE habían estudiado a fondo en sus cultivos del jardín de Madrid.
Ni LAGASCA ni CLEMENTE publicaron más sobre plantas cultivadas pasado 1818. En 1820 fueron elegidos diputados a Cortes (3), y aunque su actividad política debió ser muy reducida –de hecho ninguno de los dos figura en la vida pública en forma destacada-, LAGASCA se encuentra obligado en 1822 a abandonar el Jardín Botánico, abandonar Madrid y, aún, abandonar España en 1823. Existe un escrito de ese año, 1822, en que LAGASCA encomienda a CLEMENTE sus notas y su herbario de la Ceres Hispánica; huye de Madrid, ante la presencia del Duque de Angulema y las tropas de la Santa Alianza en España, y se traslada con el monarca y las Cortes a Sevilla. Lleva consigo el material acumulado para la Flora española, y al salir de Sevilla hacia Cádiz embarcan desordenadamente su equipaje para enviarlo por vía fluvial. En el traslado fueron saqueados o destrozados y, en todo caso, perdidos estos documentos. Por fin, el 1 de octubre de 1823, Cádiz se rinde al Duque de Angulema y los diputados pasan a Gibraltar, y desde allí a Inglaterra, comenzando un penoso exilio que, para LAGASCA, duró once años. CLEMENTE quedó en Madrid y, en 1825, es nombrado director del Jardín Botánico. Muriendo en 1826.
Pasando al siglo actual, poco antes de 1950 se convino una colaboración entre el Jardín Botánico de Madrid y el Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas. Los respectivos directores, el Profesor D. ARTURO CABALLERO y el Ingeniero Agrónomo D. RAMÓN GARRIDO, encargaron a otro colega (M. ALONSO PEÑA) y a mí el estudio y publicación de Ceres Hispánica. Después de conocer lo que existía en el jardín Botánico (herbario, láminas y legajos con multiples notas), investigamos en otras bibliotecas y archivos donde pudiera encontrarse el texto original de la obra que LAGASCA y CLEMENTE afirmaban haber concluido. No tuvimos éxito en esta búsqueda, y estamos inclinados a opinar que, en realidad, los autores no llegaron a redactar y dejar lista para publicación la referida Ceres. Así, pues, revisamos la nomenclatura de los pliegos del Botánico, reordenamos el herbario y recogimos en una publicación (4) todo lo que LAGASCA y CLEMENTE dejaron en forma manuscrita.
Casi simultáneamente el I.N.I.A. realizó otra exploración de las variedades de trigo presentes en España en los años 1950, y lo cierto es que, prácticamente, la colección que obtuvimos fue la misma que LAGASCA Y CLEMENTE lograron reunir 150 años antes. Probablemente, la distribución actual de variedades en nuestras tierras es muy distinta.
La multiplicidad de especies del género Triticum que crearon LAGASCA y CLEMENTE era correcta, si es que se siguen de cerca los puntos de vista de LINNEO. En este. Como en muchos otros casos frecuentes en España, estos aciertos no fueron desarrollados por otros investigadores ni tampoco tuvieron gran eco fuera de nuestras fronteras.
Más de un siglo después Vavilov volvió a resaltar el hecho del paralelismo sistemático de las especies dentro del género, por supuesto sin conocer la labor de LAGASCA y CLEMENTE en los trigos españoles. Sin, embargo, desde entonces se atribuye a Vavilov el principio de las series homólogas, a su vez consecuencia de las leyes de Mendel establecidas unos 50 años después de las observaciones de los dos botánicos españoles.
LAGASCA fue, pues, un botánico moderno y bien informado que intuyó hechos y leyes de alto interés científico como resultado de un trabajo intenso y enfervorizado; que desarrolló su trabajo en difíciles condiciones y que, desafortunadamente, no divulgó eficazmente su resultados.
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(1) Trabajo leído en la sesión dedicada a LAGASCA en el Simposio conmemorativo del centenario del botánico.
(2) LAGASCA, M. (1805) Caracteres diferenciales de once especies nuevas de plantas y de otras poco conocidas. Variedades de Ciencias, Literatura y Artes 2 (4): 212
(3) MESONERO ROMANOS (1926). Memorias de un setentón 1: 215. Madrid.
(4) TÉLLEZ MOLINA, R &m. ALONSO PEÑA (1952). Los trigos de la Ceres Hispánica de Lagasca y Clemente. I.N.I.A. Madrid.

martes, 21 de diciembre de 2010

Cuadenos 76 Nuevas composiciones de fotografías.


La Virgen del Mar con cuatro blasones en sus esquinas: Primero, el de la sillería del coro; segundo, el de Cuadernos de Encinacorba; tercero el del águila de San Juan Evangelista y, finalmente, el nuevo escudo de la villa.
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Juan Fernández de Heredia.

Escudo de la sillería del coro. Mitra y encina corva.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cuadenos 76 La Balsa de las Ranas

Pequeño humedal donde se encontraba, antes, la fábrica de alfarería de agua. Poco a poco se va colmatando y pronto, desparecerá.
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NÚMERO 75 DE CUADERNOS DE ENCINACORBA

ÍNDICE
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PANELES DE ENCINACORBA. RUXIADA
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JUAN FERNÁNDEZ DE HEREDIA
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TOPONIMIA DE ALCAINE Y OBÓN
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EL MATAPUERCO
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FELICITACIONES NAVIDEÑAS
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CUADERNOS. SOMOS TUS OJOS....
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CESTA Y PEIRÓN
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GRAN MAESTRE DE LA ORDEN DEL HOSPITAL
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POSTALES OTOÑALES
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CAMINO DE SAN VICENTE MÁRTIR
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Altar de San Francisco

domingo, 19 de diciembre de 2010

Cuadenos 75 Paneles de Encinacorba: Ruxiada

No se entenderá el resurgir de la Fabla Aragones en el sur de Aragón sin la revista Ruxiada.
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Puesta de sol en la sierra de Algairén.
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Miniado en letra capital del Gran Maestre, natural de Munébrega, Juan Fernández de Heredia.
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Fue Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerrusalén entre los años 1377 y 1396
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jueves, 16 de diciembre de 2010

Cuadernos 75 Juan Fernández de Heredia

Nació en Munébrega (Aragón) hacia al año 1310. Murió en el año 1396 y sus restos no reposan en su castillo de Mora de Rubielos, esa imponente fortaleza, expresión del poder que llegó a alcanzar en vida. Aquí recogemos uno de los miniados en los que su figura aparece como protector de las letras. Fue un hombre de mil facetas, pero aquí queremos destacar, la de protector de las letras y por ello fundador de "La Escuela Humanista" que lleva su nombre. Esta "Escuela" está siendo, actualmente, objeto de diversos estudios avanzados. Con ella y por primera vez se trató de normalizar el uso de la lengua aragonesa, trabajo que no se continuó en el tiempo, pero que nos sirve de referencia. Gran político, estratega, consultor de reyes y papas pero, sobre todo, Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Deja más poso histórico, su pluma, que su espada.
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TEXO DE LA GRAN ENCICLOPEDIA ARAGONESA
(Munébrega, Z., h. 1310 - Aviñón, 1396). Religioso del Hospital, consejero, político, militar, gran maestre, bibliófilo y erudito. Nació en Munébrega, Comunidad de Calatayud, entre 1310 y 1315, de noble familia. Su padre, García Fernández de Heredia, caballero importante durante el reinado de Jaime II, estaba encargado en 1301 de la defensa de Ródenas, en 1316 formaba parte del séquito de la infanta Leonor, y dejó tres hijos: Blasco, Juan y Gonzalo.
Poco se sabe de la juventud y educación de Juan Fernández de Heredia. Serrano Sanz supone que debió de recibir formación privada como era común en la época. Sus biógrafos desde Funes, han llenado este vacío con una historia curiosa. El hermano mayor, Blasco no tenía hijos. Juan, en su primer matrimonio, había tenido dos hijas, Toda y Donosa. Para asegurar descendencia masculina, Blasco le indujo a casarse por segunda vez. Del nuevo matrimonio nacieron Juan y Teresa. Pero más tarde Blasco tuvo sucesión. Así que Juan, libre de las obligaciones familiares, pudo dedicarse a realizar sus ambiciones personales. José Vives demostró que los dos matrimonios de Juan Fernández de Heredia no pasan de ser una leyenda piadosa, ya que los cuatro hijos mencionados aparecen en un documento de legitimación como hermanos ilegítimos nacidos «ex religioso Patre et solutis tamen mulieribus». De todas formas, el interés de Heredia no estaba tanto en asegurar descendencia masculina como en seguir sus ambiciones políticas y literarias de mayor trascendencia.
Los documentos conocidos lo presentan muy pronto relacionado con los caballeros hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén, ocupada en la defensa del Asia Menor y la recuperación de los Santos Lugares. En 1328 era caballero de esta orden, en 1333 lugarteniente del comendador de Alfambra, y más tarde comendador de este lugar, Villel, Aliaga y Zaragoza (1344). Su ascendencia en el Hospital fue rápida y segura. Su influencia en la corte aragonesa, poderosa. En 1338,
Pedro IV lo nombró consejero suyo. Pero las complicaciones no tardaron en surgir. Heredia aspiraba a la castellanía de Amposta , ocupada desde 1325 por don Sancho de Aragón, tío del monarca. Según Lutrell, en 1341, Pedro apoyó las intrigas de Heredia para ocupar dicho puesto. Don Sancho se resistió y encarceló a Heredia. El rey ordenó su libertad y los visitadores de la orden nombraron a Heredia castellán en junio, el cual fue a prestar homenaje a Pedro IV. Pero éste, dudando de la legalidad de la elección, no lo aceptó y pidió a los hospitalarios aragoneses que reconocieran a don Sancho. Más aún, en septiembre del mismo año escribió al gran maestre de Rodas quejándose de la conducta irregular de Heredia, y en noviembre a Juan Fernández de Marciella que desde Teruel se apoderase de Alfambra. Heredia se defendió y el rey lo mandó arrestar en 1342. Esta situación duró poco. Don Sancho, viejo y enfermo, murió en enero de 1346 y Pedro IV, prefiriendo tener a Heredia de su parte, escribió al maestre de Rodas solicitando para su protegido la castellanía de Amposta, la cual fue ocupada por aquel en diciembre de 1346, después de unos meses de lugartenencia. Heredia acababa de conseguir uno de los puestos más importantes del reino.
Ocupó el cargo de castellán de Amposta desde 1346 a 1377. Durante este tiempo su actividad fue intensa y variada. Dentro del Hospital continuó su marcha ascendente, que culminará con el cargo de gran maestre: en 1354-55 realizó un viaje a Rodas para fortalecer la disciplina; en 1355 fue nombrado prior de Castilla y León; en 1356, de San Gil, Provenza; en 1369, de Cataluña.
En la corte aragonesa su intervención era decisiva, brillante e imprescindible: militarmente ayudó a Pedro IV contra la
Unión (1348), Mallorca (1349) y Castilla (1359); diplomáticamente desempeñó delicadas misiones en Castilla, Navarra, Inglaterra y Francia. En la guerra de los Cien Años fue hecho prisionero por los ingleses en Crecy (1346). Fue el embajador obligado de Pedro IV y Juan I en la corte papal de Aviñón. Inocencio VI lo nombró gobernador de esta ciudad (1356); Urbano V y Gregorio XI lo hicieron su consejero especial. La posición de Heredia era tan preponderante que en 1371 se excusó ante Pedro IV para servir al papa y en 1376 no sólo fue el encargado de dirigir la flota que condujo a Gregorio XI de Marsella a Roma, sino el portaestandarte papal en su retorno a la Ciudad Eterna. En Roma organizó el pasaje a Oriente. Durante los preparativos, murió en Rodas, Roberto de Jully, y Heredia fue investido por el papa Gregorio XI como gran maestre el 24-IX-1377.
Heredia, junto con el papa, debió de comprender el peligro de la presión turca sobre Macedonia, y en combinación, al parecer, con los florentinos organizó una expedición a Grecia. Obtenida de la reina Juana de Nápoles, en 1377, la cesión de sus derechos sobre Morea por cinco años, Heredia se dirigió a Grecia, tocó en el Epiro (Vonitza), pasó hacia Morea (Patrás), tomó Lepanto (1378) y se dispuso a atacar al príncipe albano Juan Boua Spatas, quien, aliado con los turcos, se refugiaba en Arta. Pero en una emboscada Heredia fue hecho prisionero. Esto desbarató los planes. Heredia fue vendido como cautivo y la orden tuvo que pagar un cuantioso rescate. Durante su cautiverio, de algo menos de un año (1378-79), se produjo el Gran
Cisma de Occidente . En 1378, unos cardenales eligieron a Urbano VI; otros a Clemente VII. Heredia y la mayoría de los hospitalarios siguieron a Clemente VII. El cisma no sólo dividió a los hospitalarios, sino que les hizo abandonar por el momento todo intento de afincarse en Morea. Heredia, recobrada la libertad, estuvo tres años en Rodas ocupado en la defensa y organización de la orden. Pero viendo que era más necesaria su presencia en Occidente, en 1382 se trasladó a Aviñón, donde residió hasta su muerte.
Aquí siguió trabajando en la administración de la orden y en la organización de un pasaje a Tierra Santa, ayudado por Clemente VII. Los nuevos intentos de asentarse en Morea (Acaya) no prosperaron. No obstante, Heredia continuó inquebrantable en su proyecto de contener el peligro turco en Oriente. A este respecto, desde la expedición a Grecia de 1378 empezó a acumular toda la información histórica, política, militar y social pertinente. Aviñón era el centro religioso y cultural de Occidente. Allí desplegó una gran actividad cultural compilando obras de historia y traduciendo libros griegos. Pero el peligro turco aumentaba y las necesidades de los hospitalarios para la defensa de Rodas y Esmirna apremiaban. Heredia, en medio de su labor cultural, se esforzaba en obtener todo lo necesario para esa defensa y la hipotética recuperación de los Santos Lugares. Pero el gran maestre no logró ver colmadas sus esperanzas. Ni siquiera conoció la derrota que los turcos infligieron a húngaros, franceses y cruzados en Nicópolis ese mismo año, pues murió en Aviñón en marzo de 1396, tras una larga vida llena de actividad. Sus restos fueron trasladados y enterrados en el sepulcro que él mismo mandó labrar en la iglesia parroquial de
Caspe.
• Personalidad literaria: La figura de Juan Fernández de Heredia quedaría incompleta sin esta faceta de su vida. Sorprende ver que, en medio de tantos viajes y actividades tuviera tiempo para realizar una labor cultural tan extensa y acumular una biblioteca tan nutrida. Ésta debió de ser considerable: en 1377 Gregorio XI le permitió disponer en vida y muerte de «los libros que compilaste y mandaste escribir», y el erudito italiano Salutati solía decir que la biblioteca de Heredia tenía todos los libros que uno podía desear.
Desde muy pronto se ocupó en cuestiones históricas y literarias. De 1349 a 1354 los notarios Domingo Carcajes y Gonzalvo López de San Martín confeccionaron, por orden de Heredia, el Cartulario Magno. Por su correspondencia con los soberanos aragoneses vemos que los asuntos de las cartas eran no sólo diplomáticos sino literarios. En 1362, Pedro IV le pide las copias «que vos avets» de las historias de un monje negro; en 1372 le comunica que ha hecho traducir la Suma de Historias francesa «que vos nos diestes», y añade que le enviará la versión de las crónicas de los reyes de Aragón para que las «fagades continuar en las Corónicas d´Espanya». Las cartas de
Juan I son igualmente explícitas: desde 1383 le pide insistentemente el De Bello Judaico de Josefo; en 1384 le solicita el Trogo Pompeyo y menciona a «un filósofo de Grecia qui vos traslada libros de grech en nostra lengua»; este mismo rey le pide constantemente los índices de la Grant Crónica de Espanya y del Libro de los Emperadores; y en carta de 1391 dice que al llegar a Caspe fue a visitar el «archiu de vuestros libros», que tenía allí Heredia.
Aunque algunos críticos tienden a rebajar el interés del gran maestre por la cultura griega clásica, alegando que no responde a un concepto renacentista, Heredia fue el primero en traducir a una lengua romance las Vidas Paralelas de Plutarco y otros libros griegos y contribuyó, sin lugar a dudas, al ambiente humanista de la corte aragonesa de Pedro IV, Juan I y Martín el Humano. Para esta labor tuvo a su servicio no uno solo sino varios traductores griegos. Desde que fijó su residencia en Aviñón, Heredia se transformó en un gran magnate rodeado de estudiosos en correspondencia con los personajes más eminentes de su época. Sus relaciones literarias incluyeron papas, obispos, reyes, eruditos y poetas.
• Obra: El conjunto creado bajo la dirección de este ilustre aragonés es amplísimo. Consta de a) Grant Crónica de Espanya, en tres partes (se conservan dos), que es una compilación al modo alfonsí; b) Crónica de los Conquiridores, en dos partes, serie de biografías de personajes famosos, que termina por Jaime I el Conquistador; c) Crónica o Libro de los Emperadores, traducción parcial de la obra griega Epitome Historiarum de Juan Zonaras; d) Crónica de Morea o Libro de los fechos et conquista del principado de Morea, parte traducción y parte elaboración original; e) Flor de las Ystorias de Orient, traducción hecha según las versiones catalana y francesa de la obra del monje Hayton; f) Libro de Marco Polo, que recoge los viajes de este aventurero veneciano; g) Libro de Actoridades o Rams de Flores, colección de historietas tomadas de la Summa Collationum de Juan de Gales, en versión catalana, y del Valerio Máximo; h) Secreto de los Secretos, que es una guía de príncipes; i) Ystoria Troyana, basada en la obra de Guido de Columnis sobre la guerra de Troya; j) traducción de las Vidas Paralelas de Plutarco; k) discursos de la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides, a través de una versión en griego moderno de Demetrio Talodiqui; l) traducción de las Ystorias de Orosio; m) traducción de Eutropio, hecha a base de la historia romana de Paulo Diácono. A esto hay que añadir el Cartulario Magno, que contiene unos tres mil documentos sobre la castellanía de Amposta, y algunas obras probablemente perdidas, aludidas en la correspondencia con los reyes aragoneses, como son unas historias de un monje negro, traducidas al catalán, y una Summa Historiarum, traducida al aragonés.
Varias clasificaciones se han hecho de esta ingente producción. Lingüísticamente se ha formado un grupo con influencias catalanas (c y h) y otro con características castellanas (las restantes). Por su composición, se ha agrupado en compilaciones (a y b) y traducciones (las restantes). Por su contenido, se han señalado biografías (j), guías de príncipes (h), moralidades (g), libros de viajes (f) y libros de historia (las restantes). La participación de Heredia en la composición de estos libros es semejante a la de Alfonso X el Sabio: era el cerebro que mandaba traducir, copiar y compilar las obras. Los mismos prólogos nos informan que «fray Iohan Fernández de Heredia... fizo translatar... mandó escriuir... et fizo... compiló... trobó en los ystoriales» el material de sus libros. Alrededor de Heredia o trabajando para él había copistas (Bernardo de Jaca, Fernando Metinensis, Alvar Pérez de Sevilla), traductores (Domingo García Martín, fray Nicolás, obispo de Drenópolis, y otros «filósofos» griegos) e iluministas, que produjeron libros de gran calidad, excelente letra y exquisito gusto. Varias iluminaciones se cree representan a Heredia.
• Lengua: Por lengua de Heredia no debe entenderse la que hablaba el gran maestre. Él no escribió las obras. Éstas son producto de los eruditos que lo rodeaban. Pero por eso no dejan de estar escritas en
aragonés. Pedro IV y los traductores lo dicen expresamente. La mayoría de los trabajos sobre la lengua del corpus herediano, realizados con una perspectiva catalana o castellana, concluye que la lengua de Heredia está muy castellanizada. Pero estos enfoques desdibujan la realidad aragonesa al mirar sólo a los vecinos. La obra de Heredia es un caudal excelente para conocer la lengua aragonesa del siglo XIV.
Aunque a veces parece un producto abigarrado por estar producido en Aviñón, a base de traducciones y por copistas de diversa procedencia, hay en ella un fondo común que no es fácil de percibir si se analiza con preocupación castellana, catalana o aragonesista. No tiene mucho sentido decir que fecho es castellanismo, porque la ch se da en fechas tempranas en el aragonés meridional; tampoco lo tiene indicar que aguayto es catalanismo, porque morfológicamente es castellano (y aragonés); resulta frustrante buscar formas autóctonas como ye o la diptongación de e+yod, porque en muchas regiones apenas se desarrolló la primera y no siempre predominó la segunda. Léxica, fonética y morfológicamente tiene rasgos que más tarde serán castellanos o catalanes exclusivamente.
Junto a rasgos autóctonos (ye ‘es’; f- inicial, fumo ‘humo’; pretéritos en -oron, entroron; pl- plegó ‘llegó’; cl- clamado ‘llamado’; si hipotético + fut. de ind.; part. de pres. vagantes ‘que vagaban’; e+yod, viengo, leyto ‘lecho’; o+yod, nueyt ‘noche’ y algunas grafías), hay alternancias fonéticas (yt/ch, cuytiello/guchiello; ue/o+yod, güelos/oixos ‘ojos’; ie/i, castiello/castillo; apócope/no apócope de 1.ª y 3.ª pers. sing. imp. de subj., fiziés/fiziesse; apócope de -e, muert), morfológicas (adj. fem. pobre/pobra; pretérito puyó/puyá ‘subió’, respondió/respusso) y léxicas (lur/sus; aprés/después; matex/mismo; esti/este, etc.). No obstante, resulta curioso notar la regularidad con que se dan las formas catalanas y castellanas junto a las nativas. Ello lleva a caracterizar la lengua de Heredia como una síntesis en pugna o coexistencia de tres realidades lingüísticas: la autóctona y las dos vecinas. A esto conviene añadir una buena dosis de cultismos e influencias esporádicas del gascón y provenzal. Sin embargo, no debe acentuarse el carácter exclusivista de ninguna lengua. Aragón, desde el siglo XIII, es un pluralismo político y lingüístico.
Por eso la lengua de Heredia, con sus aragonesismos claros y esos aparentes «catalanismos» y «castellanismos», es el mejor reflejo del aragonés del siglo XIV.
• Bibliog.: Vida: A las referencias de J.
Zurita en los Anales y a las biografías antiguas de Juan A. Funes (1626), Bosco (1629) y René A. Vertot (1727), añádase K. Herquet: Juan Fernández de Heredia, Grossmeister des Johannisterordens (1878); J. Delaville Le Roulx: Les Hospitaliers à Rhodes (2.ª imp., 1974); M. Serrano Sanz: Vida y Escritos de don Juan Fernández de Heredia (1913), y sobre todo José Vives: Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de Rodas. Vida, Obras, Formas Dialectales (1927). A. Luttrell aclara algunos puntos en «Actividades Económicas de los Hospitalarios de Rodas en el Mediterráneo Occidental durante el s. XIV», VI Congreso de Historia de la Corona de Aragón (Madrid, 1959), pp. 175-83; «Interessi Fiorentini nell´Economia e nella Politica dei Cavalieri Ospedalieri di Rodi nel Trecento», Annali della Scuola Normale Superiore di Pisa, 28 (1959), pp. 317-26; «Greek Histories Translated for Juan Fernández de Heredia, Master of Rhodes, 1377-1396», Speculum, 35 (1960), pp. 401-7, y «The Aragonese Crown and The Knights Hospitallers of Rhodes: 1291-1350», The English Historical Review, 76 (1961), pp. 1-19.
—Obra: Debe prestarse atención a las ediciones. Muchos manuscritos están editados, algunos parcialmente; pero aún quedan por estudiar. Han analizado en conjunto la lengua J. Vives, en la obra citada, imprescindible, y A. Badía Margarit: «Algunas notas sobre la lengua de Fernández de Heredia», Rev. de Filol. Esp., 28 (1944), pp. 177-89. Actualmente en la Universidad de Wisconsin se hace un estudio lingüístico global.
Grant Crónica de Espanya: estudio y edición parcial de R. af Geijerstam: La Grant Crónica de Espanya, libros I-II (Uppsala: 1964). Crónica de los Conquiridores: ediciones parciales y estudios de M. Abizanda y G. Amando Melón: «Carlomagno en España según la Crónica de los Conquiridores», Rev. de Archivos, Bibliotecas y Museos, 31 (1914), pp. 407-32; R. Foulché-Delbosc: Gestas del rey don Jaime de Aragón (Madrid, 1909); G. W. Umphrey: «The Aragonese Dialect», Rev. Hispanique, 24 (1911), pp. 5-45; J. A. Palumbo: «An Edition, Study and Glossary of the Second Part of the Corónica de los Conquiridores by Fernández de Heredia», tesis, Wisconsin (1976). Libro de los Emperadores: Th. D. Spaccarelli: «An Edition, Study and Glossary of the Libro de los Emperadores, translated from the Greek for Juan Fernández de Heredia», tesis, Wisconsin (1975). Crónica de Morea: la editó A. Morel-Fatio: Crónica de Morea (Genève, 1885), y F. Hodcroft: «The Language of the Crónica de Morea», tesis, Manchester (1950); del último, «Notas sobre la Crónica de Morea», Archivo de Filología Aragonesa, pp. 14-15 (1963-64), pp. 83-102. Libro de Marco Polo: A. M. Gallina: «Di una antica traduzione aragonesa del Milione», Filol. Romanza, 3 (1956), pp. 296-314, y J. J. Nitti: «An Edition, Study and Vocabulary of the Unique Aragonese Book of Marco Polo translated by Juan Fernández de Heredia», tesis, Wisconsin (1972). Flor de las Ystorias de Orient: publicada por W. R. Long: The Flor de las Ystorias de Orient by Hayton, Prince of Gorigos (Chicago, 1934). Secreto de los Secretos: H. Knust: «Secreta Secretorum, Extraits de la traduction aragonaise par Fernández de Heredia», Jahrb. fur rom.. und eng. Lit., 10 (1869), pp. 129-272, edición parcial y estudio, Kasten, L. A.: «Secreto de los Secretos translated by Juan Fernández de Heredia, Edition of the Unique Aragonese Manuscript with Literary Introduction and Glossary», tesis, Wisconsin (1931). Rams de Flores: Leslie, R.: «A Source for Juan Fernández de Heredia´s Rams de Flores», Studia Neophilol., 45 (1973), pp. 158-70. Ystoria Troyana: Parker, E. V.: «The Aragonese Version of Guido dalle Colonne´s Historia Destructionis Troiae, Critical Text and Classified Vocabulary», tesis, Indiana (1971). Plutarco: Weiss, R. : «Lo Studio di Plutarco nel Trecento», La Parola del Passato, 8 (1953), pp. 321-42, y Gil, R.: «Traducciones Españolas de las Vidas de Plutarco», Estudios Clásicos, 6 (1962), pp. 451- 514. Tucídides: lo estudia y edita López Molina, L.: Tucidides Romanceado en el siglo XIV (Madrid, 1960).
—Sobre las miniaturas: J. Domínguez Bordona: «Libros miniados en Aviñón para Juan Fernández de Heredia», Museum, revista mensual de arte, 6 (1920), pp. 320 y ss.
—Sobre el aragonés medieval: Manuel Alvar: El dialecto aragonés (Madrid, 1954) y Estudios sobre el dialecto aragonés, I y II (Zaragoza, 1973 y 1978 respectivamente); B. Pottier: «L´Evolution de la langue aragonnaise à la fin du Moyen Âge», Bull. Hispanique, 54 (1952), pp. 185-199.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cuadenos 75 Toponimia de Alcaine y Obón

TOPONIMOS D´ALCAINE Y OBÓN
(TERUEL)

Replegatos por Chuán-Chusé Bielsa Alquézar
Y Migalánchel Martín Pardos

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O diya 30 d´agosto de 1996 faziemos una gambada por os arredols de l´entibo de Cueba Foradada, besitando as dos poblazions situgatas chusto enta lo Sur d´o mesmo, en a cursa alta d´o río Martín y en plena cuanga menera tergüelana: Alcaine y Obón.
Como ye bien conoxito por os estudiosos de l´aragonés, toda ra zona noreste de l´autual probinzia de Teruel –fueras de lo Matarraña, que ye de luenga catalana- ye a de millor conserbazión de tot o Sur d´Aragón, en o respeutibe a repuis lingüisticos aragoneses, tanto en a fabla biba como en toponimia.
En a besita nuestra a istas poblazions podiemos charrar con bels biellos naturals de ras mesmas, de ros que repleguemos güenacosa de datos respeutibe, más que más, a ra toponimia, anque tamién se i replegaron cualques bocables y esprisions tradizionals, belunas tan intresans y suizas como AZEROLERO (latonero) u RECALDERINA (cardelina), replegatos en Obón u a esprisión antiga “ENTRE FUSCO Y NO FUSCO” (entre lusco y lusco) que se diziba en Alcaine antis más.
Tamién son chocantes os motes tradizionals aplicatos a ros abitadors d´Obón, Alcaine y Josa, respeutibamén: CHECHES (paxaricos chiquez que no podiemos identificar); PICHIRROYOS (papirrois) y BORBUTES (pupuz, gurguz, bubutas…)
L´informador d´Obón nos dizió, como contrimuestra de ro “mal” que se charraba antis en ixa redolada, ista frase antiga, ascuitada en o lucar bizín de Cortes d´Aragón: “Dende que lo bi, dije: éste m´endi joderá”; isto puposa lo trobo más sudozidental que conocemos de ra particla pronominal-alberbial EN, ENDE en territorio aragonés.
Sopre o lesico d´istas redoladas se´n ha publicato pro; (se puede consultar por ejemplo: “Voces aragonesas de Obón (Tergüel)” de Mª Jesús Berraondo, publicato en ROLDE 31-32, pp.8 y 9. “Replega de toponimia y lesico en Crivillén (Tergüel)”, de Migalánchel Martín Pardos, publicato en Fuellas 61, pp. 6-12. “Palabras locales comarcales y regionales”, de J. Altaba, (edizión de l´autor, Zaragoza 1985); ezetra.
Os nomes de os informadors nuestros: Joaquín Tomás (70 años), José Gil (90 años) y a muller suya, Rosa Gascón (83 años), de Alcaine y Miguel Quilez (61 años) d´Obón, persona ista d´esmo biberno y gran tretentiba, qui mos “rezitó” a toponimia d´Obón con muita rapidez, fazilidá y seguranza; comentando-nos a suya intinzión de fer un mapa d´o termino monezipal d´Obón, con a toponimia correxita, pues os mapas esistens dica agora en han muitas d´erratas.
Muitas grazias ta toz por lur amigable y pazíén colaborazión. Sin de más requilorios rilazionamos a continazión os toponimos en o mesmo orden en que los mos dizioron os informadors.
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TOPONIMOS D´ALCAINE
BERNICOZAR
BAL DE L´AGUA
LA PEDREGOSA
BALFONDO
LA CAÑA CÓRTES
LAS SINSERAS
LA DÉSA
BAL DEL PINO
LA RUEDA
CARÓZ
EL PLANO
LA SORIANA
EL CHURRILLO
EL TURAL
EL SENDERO
EL COLLAU DE LA ZORRA
LA CAÑA MARCO
LA BALSETA
LOS FORMAZALES
LA SARDERA
EL SALTILLO
LAS ZINGLAS
EL PLAN DE CASTILLO
EL BALSETE DEL MENERO
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FUENS
CARÓZ
EL TURAL
LOS TRONCOS (Abrebador)
EL CANTARERO
EL REGATILLO
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CUEBAS
LA FORQUERA
MANCHÍN
LA SOLANA
LOS ESQUILADORES
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TERRENOS D´O TERMINO D´ALCAINE
AFOGATOS BAXO L´ENTIBO DE CUEBA
FORADADA
LA RINCONADA
EL BIÑERO
LA CASA
LAS ORTANAS
LOS ZERRAUS
DEBAJO LAS ERAS
EL CHUPADILLO
LAS TORRETAS
BARRANCO SIÑOR
LOS BILLARES
BARRANCO PESCAL
EL MOLINO BAJO
LA GÜERTA DEL TIÓ PERDIGANERO
BARRANCO ESTERCUEL
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TOPONIMOS D´OBÓN
LAS MUELAS
EL TOLLO LA MORERA
EL TERMINILLO
LA SOLANA GASTÓN
LA RABOSERA
SOBREPEÑA
CABEZO SOBREPEÑA
LA SOLANA LA LOSA
LA CALDERA
SANTA CRUZ
CALZÓN
BARRANCO LA CHABALÉRIA
PEDREÑALES
DOMINGOS (Barranco y Solana)
LA SOLANA LAS PARRAS
LA OMBRÍA URBÁN
LOS ROYOS
LA TEJERÍA
LA MASADA
LOS CABEZOS
LA SOLANA SAMPER
EL PICHÓN
EL BARRACO MANZANO
BILLUENDAS( Güertas y Ombría)
LA ILADA LOS ROYOS
EL CHINEBRAL
LAS PALLARGAS
ILADA DE BAL DE ROBLES
L´AGUDIELLO
BAL DE CARRERA
EL MAS DE AMBROSIO
LOS MASES
LA GUINCHA
BOLTAÑA
LA PRESEGURA
CAÑA CASIELLAS
EL REGALLO
CAÑA MARQUESA
LA ILADA LA IZINIELLA
EL COLLAU REAL
LA CAÑADA
BARRANCO HONDO
EL CABEZO GORDO
LA CUESTA´L REGALLO
LAS GORDERAS
EL COLLAU LA ZORRA
BARRANCO MARINUEZ
BARRANCO EL PINAR
RÍO MARTÍN
LAS MUELAS
LA CUESTA LA TORRE
LA SOLANA DELZÁN
MOLINARES
CABEZO SANCHIGADO
LA IGUERUELA
LAS COSTERAS DE LA DEBANTANZA
BARRANCO DE L´OZINO EL MORETE
BARRANCO CHÓRNAS
EL OZINO
CAMPO IZQUIERDO
EL TOLLO LA PUERQUERA
LOS MORRONES DE LA LOMA
LA LOMA
LA ISINIELLA
EL RULLO
CARRASCAL(Tollo y Solana)
LAS PLANIELLAS
CHÓRNAS
LA SOLANA´L REY
EL MIRADIELLO
EL COLLAU DEL SER
OLÉAS
EL SABINAR
LA BALSA DE LA CAÑADA EL SAZ
LA ILADA EL JAQUE
EL TOLLO LOS AUJEROS
EL TARDANO
LA OMBRÍA ZIEGA
EL PORTALIELLO
LA OMBRÍA GIMENO
LA LOMA RADÓN
LA ILADA EL PIZARRAL
LA ILADA BALDEBIÑAS
LA FUENTE DE ROQUE
LA FUENTE GARCÍA
EL CHARCO
LA LOMA LA ZARZA
BAL DE RODILLA
BAL DE SERRANO
EL MORRÓN
CABEZO EL POBO
RÍO RADÓN
CATALÁN
EL RATÓN (Solana y Ombría)
BARRANCO DE LA FUENTE L´INFIERNO
LAS SARDAS
CARRIAJOSA( cara ta josa)
EL PUENTE´L RECUENCO
LA SOLANA´L BAQUERO
LA ERMITA SAN MIGUEL
LA PLANA´L TIÓ ALEJANDRO
LA SOLANA´L GATO
EL RUMARAL
PICAMOSCAS
ZEBOLLINOS
EL PUENTE LA GRANJA
LAS LOSAS
BARRANCO SANTA MARÍA
LOS OZINOS
LA PLANA´L MELONAR
LAS TAJUBERAS
LA OYA LARRÉ
LA SOLANA LA DÉSA
LA OMBRÍA´L PRAU
LA SOLAN´L SEGADOR
LA OMBRÍA CHAN D´ARMILLAS (lugar bizín)
EL CAÑERO
EL RIBAZO PEDRO CÓRTES
LOS ROYUELOS
LA SOLANA
EL CABEZO MENGOLIBA
ZENTENALES
LA ILADA´L PEGUERO
FUENTE LA LAMIA

Astí remata la nuestra replega toponimica, proa ampla como podez biyer, anque seguramén incompleta; pero ya en ye pro como ta dar güena ideya de cómo as hablaban as Cheng d´ixa redolada no fa guaire tiempo.
Chinero d´o 98
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lunes, 13 de diciembre de 2010

Cuadernos 75 "El Matapuerco"

El matarife "sacrifica" al animal, la mondonguera recoge la sangre para hacer las morcillas y el resto de la familia sujeta al puerco. Una actividad popular, en desuso, que incluso está prohibida por la ley. En torno al "matapuerco" ha crecido y madurado la institución familiar en el Sistema Ibérico español. Formas de vida e instituciones que entran en crisis en esta época de cambios sociales. Se tiene constancia de esta actividad desde al menos la época celtibérica. La razón de su desaparición son socioeconómicas y sanitarias. La despoblación crece en toda la cordillera Ibérica y la inmigración no es capaz de evitar el fenómeno.
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Pelando el cochino en la gamella, con agua caliente.
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Con un soplete se socarra al cerdo, antes se hacía con una aliaga (aulaga).
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La "chichas" del gorrino.
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Preparando las tripas del cerdo para limpiarlas.
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Lavando el mondongo, la mondongueras.
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Cuadernos 75 FELICITACIONES NAVIDEÑAS

Felicitación de Fernando Marcén
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De todas las felicitaciones recibidas en Cuadenos de Encinacorba, destacamos aquí, ésta que nos parece más representativa de un tiempo y una manera de enterder la Navidad.
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Cuadernos 75 Cuadenos: somos tus jos, somos tu voz.

No practicamos ningún tipo de censura.
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Defendemos la liertad de pensamiento y de expresión.
LIBERTAD PARA LIU XIAOBO.
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Denunciamos todo tipo de terrorismo y todas las dictaduras que hay en el mundo.
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¡ CUADERNOS DE ENCINACORBA !
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SOMOS TUS OJOS
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SOMOS TU PALABRA
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Cuadernos 75 Cesta y peirón

Una cesta de mimbre, llena de piñas, en diciembre. A veces descubrimos el valor de lo antiguo y tratamos de preservarlo. La cultura es todo aquello que elaboramos con la mente y todo aquello que elaboramos con las manos. Una cesta de mimbre nos lleva a descubrir, ahora, que en nuestros campos han desaparecido casi por completo las mimbreras. Las mimbreras o bimbreras son/eran arboles sobre los que se practicaba la escamonda, como se hace con el chopo cabecero. La parte superior del árbol quedaba como un muñón del que crecían, al año siguiente, decenas de ramas finas y rectas (el mimbre). La poda de la mimbrera la hacía el amo de la misma o también, en ocasiones, los gitanos que eran los encargados habituales de fabricar los cestos. Las gitanas, luego, vendían los cestos al trueque por las casas de los pueblos. Se nos olvida que los gitanos hasta hace poco tiempo eran nómadas, viajando permanentemente de pueblo en pueblo.
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Aragón es la tierra de los peirones, este moderno ejemplar, está en Galve. Nos parece de una gran belleza y esbeltez y por ello lo traemos aquí. Está construido a espensas de un particular, como por otra parte, era habitual. Los peirones de Encinacorba, situados a las dos entradas a la villa, anuncian dos cosas. El de San Antonio nos indica que había hospital y el de San Roque que la villa estaba protegida de enfermedades por este santo.
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Cestas con piñas.
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domingo, 12 de diciembre de 2010

Cuadernos 75 Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén

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La llamada Escuela Humanista de Juan Fernández de Heredia se articula en torno a este personaje de extraordinaria proyección en el siglo XIV. Natural de Munébrega, Aragón, llegó al rango de Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, que en aquellos tiempos tenía su sede en Rodas y, su titular, una extraordinaria relevancia religiosa y política (actualmente tiene rango de Principe). La CAI, en la colección “MARIANO DE PANO Y RUATA”, tiene editado un libro sobre esta figura singular en la historiografía y la literatura de la Corona de Aragón. Esta “Escuela” trabajaba en la edición de obras monumentales y también en la traducción de los clásicos griegos y latinos a la lengua de los aragoneses. Se considera, por ello, que es la primera vez que hay un intento serio de normalizar el uso del romance aragonés en la escritura.
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Escultura del Gran Maestre en Alfambra (Teruel)

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Juan Fernández de Heredia hizo construir el castillo de Mora de Rubielos (Te).

jueves, 9 de diciembre de 2010

Cuadernos 75 Postalles otoñales

Tarde otoñal.
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Vista de la villa a la caída de la tarde.
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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cuadernos 75 Camino de San Vicente Mártir

BRAZO INCORRUPTO DE SAN VICENTE MÁRTIR

Texto y fotografía de Salvador Raga Navarro

PRESIDENTE Asociación Cultural VIA VICENTIUS - GOGISTES VALENCIANS
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Una de las imágenes que más llama la atención del visitante de la Catedral de Valencia es la visión de la reliquia del brazo izquierdo de San Vicente se venera desde el 16 de Octubre de 1970 en la Capilla de la Resurrección junto a un texto donde se explica su viaje. Esta reliquia , que es sacada en la Procesión del santo de cada 22 de Enero, fue llevada en aquella fecha desde Italia donde se encontraba desde la muerte allí en el año 1104 del Obispo de Valencia Teudovildo, sucesor de D.Jerónimo, cuando éste marchaba de peregrinación a Tierra Santa. El prelado llevó consigo el brazo del protomártir para que le protegiera contra las adversidades del camino por cuanto el Concilio de Clermont, presidido por Urbano II en el año 1095, potenció las peregrinaciones y cruzadas a los santos lugares. Sintiéndose morir, Teudovildo depositó la reliquia mediante la entrega al Arzobispo Elías en la Basílica de San Nicolás de la ciudad italiana de Bari, entonces en construcción, puerto del Adriático y lugar donde fue enterrado. La certeza de esta historia la asevera la narración de Juan, Arcediano de Bari y testigo ocular de lo acaecido. Entre otras conclusiones , la confirmación de esta historia nos llevaría a asegurar que parte del cuerpo del santo permaneció en Valencia al menos hasta la fecha de la partida del brazo hacia Bari y eso descartaría otras teorías respecto a dónde pudo ir completo tras la conquista musulmana de Valencia. A principios del siglo XIX, el brazo pasó al Convento de San Domenico del Castello, en Venecia. Finalmente, en 1948, la reliquia llegó a manos de Pietro Zampieri quién la depositó en la Iglesia de la Sagrada Familia de Padua. El era natural de Vigonovo (Venecia) y era un profundo amante de nuestra tierra por lo que, tras investigar su origen a petición de personalidades valencianas como el Padre Castell, ofreció años después el traslado de la reliquia vicentina al entonces Arzobispo de Valencia, Monseñor Marcelino Olaechea, cosa que se materializó por vía marítima a bordo de la fragata Sarmiento de Gamboa. Asimismo también donó el artístico relicario de fina orfebrería que lo contiene y expone, realizado por el artista veneciano Giancarlo Fecchio y que se halla bajo un hermoso friso. Dicho esto y, para asegurar la autenticidad de la reliquia, "pareció prudente condicionar su aceptación definitiva al estudio de su autenticidad histórica, canónica, antropológica y médico-legal", según informó entonces el Arzobispado a través de su Boletín Oficial. En 1968, distintos exámenes de la reliquia realizados en el Instituto de Cirugía Plástica de la Universidad de Padua arrojaron resultados "positivos y concordes entre sí y con el relato de la pasión y martirio del santo, escrita en el mismo siglo de su muerte". En la investigación intervino un grupo de forenses, catedráticos de universidades italianas, médicos, sacerdotes y diversos expertos. Los estudios del brazo confirmaron, entre otros extremos, que pertenece a un varón de 1,72 m.de altura aproximada, de 25 a 30 años, que no ejerció trabajos manuales pesados y que sufrió quemaduras en los 10 días anteriores a su muerte . Esto se recogió en el libro "La mano del santo" de G.Dogo. Otra prueba relacionada es la aparición de una inscripción incompleta en la lápida del Obispo Teudovildo cuando se consolidó la estructura de la Cripta de la Basílica de San Nicolás de Bari lo que prueba que aquél estuvo allí.
*

NÚMERO 74 DE CUADERNOS DE ENCINACORBA

ÍNDICE
*
BELLEZA OTOÑAL
*
LA CASILLA DE ADIF
*
VIÑAS EN DICIEMBRE
*
PRIMER PRESIDENTE DEL ORFEÓN PAMPLONÉS
*
ERMITA DEL ESCONJURADERO
*
LIBRE DE NINO BRAVO
*
ENCINACORBA EL 6 DE DICIEMBRE
*
JOSÉ LUIS CASANOVA Y SU MISINO
*
LA EXPOSICIÓN DE CALENDARIOS
*
LA CAPILLA DE SAN VICENTE MÁRTIR
*

*

Cuadernos 74 Belleza otoñal (6 de dicimbre)

Puesta de sol tras la sierra de Algairén.
*
Una muestra más de los bellos ocasos, en la villa.
*
Ermita de Santa Quiteria sobre el Prado de San Vicente Mártir, plateado.
*

Cuadernos 74 La casilla de Adif, la iglesia y la fuente.

Casilla, abandonada, llegando a la Estación.
*
Un grupo de coniferas impide divisar, en todo su esplendor, el conjunto monumental mudéjar de Encinacorba.
*
Un señor natural del pueblo zaragozano de Ibdes, "carga" agua en la Fuente de la villa.
*